The Handmaiden

PUEDE CONTENER SPOILERS

 

Esta película es un clásico del erotismo coreano realista que se empezó a popularizar en 1976 por el director japonés Nagisa Oshima, traído a la escena por el director Park Chan-Wook, que tiene obras famosísimas como Sympathy for Mr Vengeance, Oldboy o Lady Vengeance.

Park Chan-wook se somete totalmente al punto de vista femenino de Waters, haciendo una obra femenina, desde el punto de vista de una mujer y comprensiva con el género. 

El hombre queda relegado a un segundo plano, en la obra se tienen que conformar con la imaginación y nunca llegarán a ser partícipes. Muchos críticos reconocen esto como la expresión de la máxima libertad e independencia femenina, tanto en la novela como en la película.  

  Es una adaptación de una novela inglesa, llamada Falsa Identidad de Sarah Waters: una historia de crímenes, amor y venganza que se extrapola del Londres victoriano a Corea durante el colonialismo japonés de 1930.

Vemos como en la obra, tanto en la original como en la adaptación coreana se comparan conceptos opuestos: hombre-mujer, clase social baja-clase social alta, nación rica-nación pobre,  país que gobierna- país que es sometido…

Este thriller cuenta la historia de una carterista llamada Sookhee, que le ofrecen el trabajo como doncella para una señorita rica, dentro de un plan de estafa para quedarse con el dinero y las joyas de ésta.

Esta se hace pasar por Tamako y empieza a servir a Lady Hideko, no voy a entrar mucho en detalle sobre la trama en sí, porque los spoilers son pecado, pero cabe destacar los giros argumentales de la película. Nunca sabes por donde va a salir, te tiene fijado en la pantalla durante toda su duración. 

El narrador principal de la película es defectuoso, y la información que nos da es sesgada, es decir, omite mucha de la información que usará como giro argumental más tarde y se centra en la evolución del personaje de Kim Tae Ri, Sookhee. Todo esto es intencional y parte del plan del director. Vemos como evoluciona el personaje desde su inocencia principal hasta su lado más oscuro. 

La Doncella es una obra explícita, y tiene un peso muy importante el sexo. No el acto en sí, sino lo que significa dentro de la obra. Es parte del viaje que sufren los personajes y un factor clave para entender su desarrollo. 

Al fin y al cabo la lujuria, el deseo y el ambiente perverso que se genera dentro de la obra es lo que hace que actúen de la forma en la que actúan. Los seres humanos somos animales que se dejan llevar por sus deseos, y se ve perfectamente reflejado en la obra de Park Chan-wook, que utiliza mucho de sus recursos para hacer sentir al espectador partícipe de la historia. 

La trama puede llegar a sentirse compleja, ya que de repente uno de los personajes nos hace una revelación, una dirigida a nosotros sobre su verdadera identidad y personalidad, pero excepto por esto, pensamos que todo transcurre tal como vemos en la pantalla. El tercer acto es la continuación lineal del primero, pero ahora tenemos una enorme cantidad de información que nos proveyó el segundo acto, que cronológicamente está antes y superpuesto al primero, cerrando brechas del relato. Es posible que esto suene confuso, pero es una decisión narrativa para hacernos descubrir lentamente lo que ocurre en realidad y ayudarnos a entender que el engaño tiene múltiples aristas y que nos incluye como espectadores.

Y por último decir que es una película compleja y que trata temas para adultos, es una obra de arte pero hay que consumirla con cabeza y si en algún momento es incómoda te recomiendo dejar de verla, ya que puede ser abrumadora para muchas personas. 

 

Esperemos que les guste, y disfrutad!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.